Alimentos alcalinos y ácidos

Publicado por poliedro en

Todos los alimentos en la medida que son digeridos o quemados, dejan un residuo de ceniza en el cuerpo. Esta ceniza puede ser neutral o alcalina, dependiendo de la composición mineral del alimento. En la curación de enfermedades cuanto más alta sea la proporción de alimentos formados de álcalis en la dieta, tanto más rápida será la recuperación.

Todos los minerales que forman las células rojas y el plasma de la sangre, son alcalinos, exceptuando el cloro que es acido. Hay otros fluidos importantes en el cuerpo que son alcalinos; algunos son: la saliva, la bilis, las lágrimas, el líquido linfático, el lubricante de las articulaciones, el lubricante de los músculos, las secreciones del colon y el jugo pancreático. Ninguno de los jugos alcalinos son desperdicios del cuerpo, aunque la bilis contenga desperdicios.

Algunos fluidos corporales ácidos son: la orina, el sudor, los fluidos expedidos durante la respiración, los desperdicios de la fatiga y el jugo gástrico. Todos estos fluidos son desechos corporales excepto el jugo gástrico, que es usado para la digestión.

Los fluidos corporales que contribuyen a los procesos de la vida son todos alcalinos excepto el jugo gástrico y los fluidos de desperdicios o desechos son todos ácidos. Los productos ácidos deben ser eliminados por que el estado del cuerpo es un estado de alcalinidad. Si los fluidos del cuerpo llegan a acidificarse en el más mínimo grado, se presentan enfermedades graves.

Hay un mayor número de procesos de vida que son ayudados más por los fluidos alcalinos que por los ácidos. Ambos son necesarios. Entonces, si los alimentos influyen en la alcalinidad y la acidez del cuerpo debemos comer abundantemente de aquello que mantendrá la alcalinidad de la sangre alta y comer mesuradamente de aquellos alimentos que aumentarán la acidez.

El equilibrio correcto del pH de nuestra sangre puede conservarse escogiendo cuidadosamente los alimentos que ingerimos. Otro factor que influencia el equilibrio correcto es la habilidad de los riñones, poros de la piel y pulmones para eliminar ácidos. Es importante que estos órganos trabajen apropiadamente.

Los estudios realizados han confirmado que el descanso, el ejercicio, el aire fresco, la risa y el amor son alcalinizantes del cuerpo; el egoísmo, la ira, las preocupaciones y el odio son acidificantes del cuerpo.